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... Los Milagros
En vida Santo Charbel no ha cumplido numerosos milagros, aunque
era un hombre de gran fe y espiritualidad, y muchas personas lo llevaban
en su ermita para pedir rezos y obtener gracias.
Charbel era un monje oriental y ermitaño, seguía
la tradición de los padres de el desierto y como tal rechazaba el contacto
con la gente para estar en la soledad, y después se decía que
no había puesto en practica la ocasión de cumplir milagros.
Queremos recordar un episodio prodigiosos del cual han sido testimonios
su cofrade y sus pasados antes de retirarse de su ermita.
Una tarde Charbel tardo en regresar a su convento
y no había llegado a tiempo para hacerle entregar el aceite para
su lámpara, y el fraile dispensador para castigarlo de esta falta, fue
rechazado de hacerle la entrega después del horario prescrito.
El Padre Charbel regreso a su celda y casualmente el dispensador
noto que a pesar de la hora la ventana estaba iluminada. Llamo después
al superior y con este vio que el santo con la linterna encendida
estaba leyendo el breviario. El superior reprocho a Santo Charbel
por la infracción de la regla, diciendo el, ¿por qué tenéis
la linterna encendida a esta hora?¿No habéis hecho
el voto de pobreza? El Padre Charbel se postro de rodilla y pidió perdón
al Superior, respondió que durante el día no había
tenido tiempo de leer el oficio y que lo hacia ahora.
A ese punto, que le dispensador dijo que el no le había dado
el aceite, y el superior interrogo a Charbel a propósito parta
saber de donde había conseguido el combustible y este después
de las muchas insistencias dijo que os había puesto un poco
de agua.
El Superior que creía tan solo a lo que veían
sus ojos, toma la linterna con la mano, que inmediatamente apagada, la abrió y
derramo el contenido sobre el suelo y a la luz de una candela constató que
era agua. El Superior permaneció interdicto y saliendo de la celda entre
el espanto, dijo: recen por mí.
Contrariamente en cuanto sucede normalmente, la fama
de santidad de Charbel se manifiesta después de su muerte. Sus restos
mortales fueron sepultados en el cementerio de Anaya, donde descansa todavía.
Aquí ha sido edificado también un santuario en su honor. Algunas
personas en las casas cercanas, comenzaron a ver una luz que salía del
lugar de la sepultura del Santo Charbel, la noticia empezó a difundirse
y con ello las primeras afirmaciones de su santidad, hasta que el superior
se fue en persona a las casas cercanas donde constato la existencia de esta
luz misteriosa.
A tal punto que los frailes decidieron de abrir la
tumba y hallaron el cuerpo de Charbel cubierto de moho e integro, no obstante
había pasado 4 meses de la muerte y del mismo salía una sustancia
blancuzca mixta y sangre, que ningún medico en épocas sucesivas
ha conseguido de dar explicaciones y catalogar. Tal fenómeno esta presente
también en nuestros días. Ya que la fama de la santidad de Charbel
era notablemente difuso, y también por el temor de que el cuerpo pudiera
ser robado, cosa frecuente en aquella época, los monjes decidieron de
transferir los restos mortales a un lugar mas seguro y secreto, también
para evitar que fuera objeto de devoción por parte del fiel.
Es conocido para la iglesia que manifestaciones semejantes
son insuficientes para establecer la santidad, porque ella se basa sobre las
obras que el Santo ha hecho en vida y si estas pudieran ser un valido ejemplo
para el futuro. Visto de todos modos la creciente fama de santidad del Padre
Charbel y los numerosos milagros que le vienen atribuido. En el 1926 el Patriarca
maronita presento a Roma la documentación necesaria para empezar una
causa de beatificación.
Los milagros validos para la beatificación
miran de nuevo la curación prodigiosa de Sor Marie-Abel Kamari de la
congregación del Sagrado corazón, afectada de una ulcera muy
grave, que sano instantáneamente el 12 de Julio de 1950, mientras estaba
rezando sobre la tumba del Santo y el otro milagro mira de nuevo un cierto
Iskandar Nalm Obeid, de Baabdate que en el 1937, tenia perdido el uso de un
ojo y estaba perdiendo también el otro, recupero la vista mientras estaba
rezando en Anaya, sobre la tumba de Santo Charbel.
Para la santificación fue presentado una prodigiosa
curación de Myriam Aouad, de Mammana, afectada de un cáncer incurable
en la garganta, había sanado en 1967. Numerosos son los milagros, las
gracias, los hechos prodigiosos atribuidos a la intersección del Padre
Charbel, en el registro que esta conservado en el convento de Anaya, se recogen
centenares de relatos. Además de los millares de cartas procedentes
de todo el mundo que testimonian las gracias recibidas de los fieles y no solos
los cristianos, también los musulmanes.
De todo esto se quiere recordar tan solo un relato
que nos parece particularmente significativo, porque es autenticado de la secta
musulmana de los drusos. Una muchacha cierta Hosn Mohair había nacido
con una pierna de 5 o 6 cms más corta que la otra pierna, y esta imperfección
la hacia cojear, un día llego a Anaya y se devolvió llevando
a casa agua bendita y tierra que había recogido cerca de la tumba del
Santo y con estas comenzó a friccionar la pierna defectuosa, los familiares
no viendo mejoría con el tiempo, buscaban de disuadirla pero la muchacha
con una fe inquebrantable continuo, la pierna alcanzo la misma longitud de
la otra pierna, que le permitió caminar normalmente, los notables del
pueblo druso, que la conocían personalmente, otorgaron en 1950 las declaraciones
jurares al atestiguar el hecho prodigioso.
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