San Charbel Makhlouf
fuente: http://digilander.libero.it

 
 


... La Virtud

En occidente el apostolado es hecho principalmente por la acción de los Santos que se distinguen más por su intensa espiritualidad y por las obras de misericordia, como curar los pacientes, educar la juventud, aliviar las necesidades de la pobre gente.

     Diferente es la tradición oriental donde se alcanza la perfección no solamente con las obras, pero a través de una continua y constante búsqueda interior de Dios siguiendo el concepto que salvando el alma salva el mundo.

     El monje oriental no tiene deberes pastorales, su ejemplo es amplificar el concepto  general con la vocación, la vida del asceta, los ruegos, las penitencias y con la práctica heroica de la virtud.

     El monje por lo tanto tiene que quedar junto al pueblo cristiano, no materialmente, sino espiritualmente para enseñarles el camino hacia la perfección por medio del que se puede alcanzar al Padre Celeste.

     No es por lo tanto el asceta que va hacia el mundo, pero son los hombres que van hacia él para recibir consejos de el ejemplos, mejorar, edificar, para conseguir beneficios materiales y espirituales y gracias a los regalos divinos qué son solamente de quién realmente le consagra a Dios.

     El ermitaño vive completamente separado por el mundo porque las pasiones, los pecados y las imperfecciones de los hombres pueden impedir el asceta en la suya absoluta búsqueda de perfección. Luego la soledad se convierte en el medio por el que el asceta en fuga del mundo encuentra la paz interior y la perfecta unión con Dios.

      Pero en su vida San Charbel no se ha limitado a hacer todo esto, él ha vivido de modo heroico los votos que pronunció desde el primer momento de su ordenación.

Ciertamente también él habrá sentido la llamada de los sentidos y habrá luchado para conservar su pureza. Los Padres del desierto dijeron a propósito de los pensamientos impuros "si no tienes pensamientos de tal naturaleza eres un hombre sin esperanza; en efecto si no tienes pensamientos de tal naturaleza es el señal que tú cumples acciones."

     No podemos saber ciertamente si Charbel haya padecido violentes tentaciones, pero sabemos que él hizo de todo para evitarlas. Se rechazó de hablar con las mujeres y también fue excluida de su vida su familia y evitó de encontrarla sobre el camino. Las mujeres que vivieron alrededor del convento sabían que el Santo no agradecía su presencia y colaboraron tratando de no encontrarlo o escondiéndose a su pasar.

     También en la pobreza San Charbel fue muy rígido, él no poseía absolutamente nada y nada pidió, no quiso tampoco tocar el dinero y cuando alguien le dejó una limosna, llamó a un cofrade suyo para que tomara el dinero y los entregara al Superior. Se cuenta que un día el Superior viéndolo con la saya rota y en malas condiciones le dijo de ir dal hermano sastre para coser una nueva; Charbel contestó que aquel vestido por él estaba bien y para hacer vestir a Charbel un nuevo vestido el Superior fue obligado a ordenárselo.

     La obediencia fue seguramente la virtud heroica más impactante del Santo, él obedeció sin discutir a cualquier orden recibido y no sólo de sus superiores, también de los cofrades y de los mismos obreros del monasterio. Todos, pudieron mandar a Padre Charbel. Él también cuando fue un Mónaco anciano y no pudo desarrollar determinadas tareas, pidió de no ser dispensado y eligió los trabajos más humildes y pesados. Luego Padre Charbel, lavó los platos, limpió los suelos, ayudó los criados del monasterio en los trabajos menos satisfactorios.

     Todo esto demuestra la humildad del Santo, que a pesar de ser una persona docta y inteligente en muchas ocasiones rechazó importantes encargos que su Orden quiso otorgarle, siempre diciendo que existían muchas personas mejores que el para desarrollar tales tareas.

     Todo cuanto hemos escrito hasta este momento podría aparecer exagerado, pero no tenemos que olvidar cuanto hemos dicho sobre la tradición oriental y que el asceta tiene que alcanzar la perfección si quiere encontrar a Dios. Por esto solamente los Santos, por su fe conocen cual es la exacta medida y ellos ven los más pequeños insignificantes detalles porque saben que sólo así podrán adquirir la salvación eterna.

Oración

Señor te pedimos que nos concedas el espíritu de oración, humildad y penitencia que concediste al monje libanés san Charbel Makhluf, para que te sirvamos con ferviente corazón.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

Oración

¡Oh! Santo Venerado. Tú, que pasaste tú vida en la soledad, en una ermita humilde y retirada. Que no pensaste en el mundo ni en sus goces. Que ahora estas sentado a la diestra de Dios Padre. Te pedimos que intercedas por nosotros, para que El nos extienda su bendita mano y nos socorra. Ilumine nuestra mente. Aumente nuestra fe. Fortifique nuestra voluntad para proseguir nuestras oraciones y súplicas ante ti y todos los santos.

¡Oh Santo Charbel! Que por tú poderosa intercesión, Dios Padre hace milagros y realiza prodigios sobrenaturales. Que cura a los enfermos y devuelve la razón a los perturbados. Que devuelve la vista a los ciegos y el movimiento a los paralíticos.

Dios Padre Todopoderoso, míranos con piedad, otórganos las gracias que te imploramos, por la poderosa intercesión de San Charbel, (Aquí hacer la(s) petición(es) ...) y ayúdanos para hacer el bien y evitar el mal.

Pedimos tú intercesión en todos los momentos, sobre todo en la hora de nuestra muerte, Amén.

(Padre Nuestro, Ave María y Gloria ...)

San Charbel ruega por nosotros, Amén.